mayo 11, 2008

Cenfesiones y Literatops

No quiero creer en la casualidades. Pero ocurren cosas que dan de pensar.
Hace unas semanas conocí un nuevo dolor. La muerte golpeó a dos jóvenes amigos. Una tragedia sin medidas. un dolor profundo. De entrañas. En los momentos finales de las despedida me vino a la mente, en forma repetida, constante e inborrable, uno de los primeros párrafos de Adam Buenosaires:
“… nos internábamos en el cementerio…, llevando a pulso un ataúd de modesta factura (cuatro tablitas frágiles) cuya levedad era tanta, que nos parecía llevar en su interior, no la vencida carne de un hombre murto, sino la materia sutil de un poema concluído.”
No era la primera vez que me pasaba. Quiero decir referenciar una situación real con una de ficción. Lo más llamativo era que ocurriera en una situación límite. Me sorprendió y me dio fuerzas, me reconfortó. Encontré abrigo en esas palabras de Marechal que escuchaba allí en mi cabeza.
Justamente en esos días descubrí Literatops, uno de los dos blogs de Severian. Lo había leído antes con gusto pero sin percibir su sentido profundo. Hasta que hace unos días volví por allí buscando novedas. Había un post como los anteriores. Ahí caí en la cuenta. Se trataba de fragmentos, podazos de literatura que el autor del post quería compartir con la blogósfera. La clave estaba en el subtítulo
del blog ("Que otros se jacten de aquello que les fue dado escribir, yo me jacto de aquello que me fue dado leer" J.L.Borges) y en la termianción "tops" (cabeza con cuerno). Allí me sentí reconocido. Un buen lector que queda marcado por fragmentos que pasan a ser parte de su cabeza y que aperecen evidentes, allí, justo cuando se los necesita. Como cuerno de un Ticeratops. Cabeza con literatura, es decir Literatops.

Ahora, con el debido permiso del inventor de tan magnifico concepto se inica aquí (algo que ya tenía en mente) la sección"Confieso que he laído". Una especie de Literatops. Pedazos de literatura adheridos a mi cabeza con una fuerza que ni la muerte puede separar, lo confieso

10 comentarios:

Severian dijo...

Lamento lo tus amigos, y es tan dificil decir algo que no sea un lugar común... asi que mejor sólo digo eso, lo lamento...

Respecto del la literatura en la cabeza, hace unas semanas, en la discusión sobre psicoanálisis y racionalidad que se armó en mi blog, alguien me pedía detalles acerca de la categoría de lenguajes en la que yo incluyo a la ciencia, la religión y el arte. Y recuerdo haberle contestado que el arte es un lenguaje que no usa proposiciones, sino que es algo así como un low level programming, que ataca la base de nuestro funcionamiento mental para poner ideas allí sin formularlas explícitamente. Después me quedé pensando en eso...

El cerebro, como sistema natural, es extremadamente complejo. En un sistema así de complejo, el fenómeno de resonancia se torna muy complicado (resonancia es lo que le pasa al diapasón cuando lo ponemos junto a una cuerda de la guitarra y comienza a vibrar solo). Tal vez el arte intente excitar las resonancias de nuestro cerebro, estimularlo como si fuera un diapasón. Lees algo y ese algo toca algún armónico olvidado, desata alguna cosa ahi adentro, te transmite un mensaje que vas más allá de lo que está escrito.

Pero claro, cerebros diferentes tienen resonancias diferentes, por eso la selección de las citas que nos quedan en la cabeza es tan personal, y a la vez tan explícita acerca de lo que pensamos o sentimos.

Suerte con la nueva sección.

Otras dijo...

Creo yo que en realidad estamos hechos por palabras de otros. Somos las canciones que escuchamos, las palabras que leemos, los poemas que nos emocionan. Uno las recopila y las recrea, a veces las repite textualmente... Creo que eso somos. pero que sabio es poder usar esas palabras que recorren nuestra mente como el caudal de un río. Que sabio y saludebel es que nos salpiquen justo, justo a tiempo.
La tristeza no tiene límites. La reflexión y las caricias nos salvan las mayoría de las veces.

El Verdugo en el Umbral dijo...

La estética como finalidad del arte en si misma es una aspiración pequeño burguesa. Los cubanos han demostrado que se puede caer parado en el panfleto.
Sin embargo esto que afirmo ten rápidamente se desvanece en el aire con los infinitos "ataques" que recibimos e nuestro pensamiento por parte del arte y su estética.
Elijo qué arte consumir racionalmente. Pero esto no me asegura qué cosas van a quedar rebotando en la cabeza. Esas no puedo elegirlas.
Algo parecido a esto le contaba a Jakc Celliers, discutiendo sobre Los Redondos en relación sus frases. Esta citadas en charlas de jóvenes que consumen poco arte “de calidad estética” y con muy poco contacto con la cultura letrada. Por alguna rezón continúan referenciándose en "violencia es mentir", "Si esta cárcel sigue así", "y el maldito amor que tanto miedo da", etc

El Verdugo en el Umbral dijo...

Coincido totalmente en que estamos hechos de palabras de otros. Es por eso que el lenguaje no puede enseñarse. Solo puede recrearse junto al otro. Y es por eso que debe reconstruirse en un clima de “caricias” como sugerís vos, “otras”.

Anónimo dijo...
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El Verdugo en el Umbral dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
reuben dijo...

Podríamos decir o que Borges escribió lo mejor que escribió cuando ya no podía ver, o bien que pudo dar lo mejor de sí cuando ya había visto todo lo que había por ver; yo no me jugaría ni por una ni por otra fórmula.
Una abeja le puede señalar a las demás dónde vió alimento, para que vayan sin discutir. El lenguaje humano, en cambio, en lo que tiene de distintivo, la literatura y la comunicación humana, señala lo que nunca nadie vió; cosas del simbolismo, pero que también te puede hacer sentir a veces ese apuntalamiento, compartir la colmena, llamale si querés amistad.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Reuben, muy buenas sus palabras. El lenguaje es la más distintivas de las creaciones humanas. Recuerdo una frase que cita el gan Vygotskt en su libro "pensamiento y lenguaje": he olvidado la palabra que quería pronunciar y mi pansmiento, incorporeo, regresa alreino de las sombras.

Anónimo dijo...

Esto se da por lo que te dije ayer, "Lo nuevo es lo que hemos olvidado" (Solari, dixit), estamos formados en una cultura, en un contexto determinado.
Lo que produzcamos es producto de los que nos rodeo en todo momento, incluso aquellos que creimos no estar escuchando, viendo o pensando, en definitiva, viviendo.
Saludos
FEDE

El Verdugo en el Umbral dijo...

FEDE: Lo que decís en tu comentario estoy de acuerdo. Nadie es creador. A lo sumo, si se esfuerza y, sobre todo, la base material se lo permite, será un sintetizador o un recopilador de la experiencia del grupo al que pertenece. La propiedad intelectual es un robo como todas las propiedades.

Saludos.

PD: Qué es de tu Blog.??