junio 26, 2009

Nos vienen a convidar a tanta mierda...

¿Cómo puede justificar la democracia burguesa la desgracia en la que está sumergido nuestro pueblo?

Narcotraficantes, banqueros, traidores, punteros, oportunistas. Todos sumergidos a diestra y siniestra en el show pornográfico de las elecciones. Solo pueden ofrecer caos.
Nada va a cambiar para los que trabajamos.
Para soportar tanta indignidad y farsa, un poco de música del poeta de la Revolución.



junio 19, 2009

Clases y escuela


Recibí un mail con este texto de Caparrós. Lo publico y a continuación doy mi opinión. (aclaración: según confirmé en el sitio del diario Crítica al texto de Caparrós le falta el primer párrafo).

"Lucha de clases en la
escuela pública" (por Martín Caparrós)

Soy un producto de la escuela pública argentina y a veces, cuando me distraigo, me da orgullo; mi hijo también fue a la escuela pública y acaba de terminar su quinto año. Pero en las décadas que pasaron desde que empecé primer grado –inferior– nuestro sistema educativo cambió brutalmente. Cuando yo era chico sólo iban a colegios privados los garcas que querían educarse a fuerza de hostias y los raros que preferían hablar otros idiomas y los vagos que la escuela pública no soportaba más. Pero mis amigos y yo –hijos de la clásica clase media porteña– sabíamos que el sistema de educación estatal era nuestro lugar: la escuela pública era la mejor, la primera opción. Ahora no: mis amigos dudan mucho antes de mandar a sus hijos a una escuela del Estado –y la mayoría no lo hace.

La educación pública ya no es para todos, ni para el que la elige; es para quien no tiene más remedio. Tres de cada cuatro alumnos estatales pertenecen al tercio más pobre de la población. Entre el 20 por ciento más pobre, nueve de cada diez van a la escuela pública; entre el 20 por ciento más rico, uno de cada siete. Y la tendencia se acelera: en 1997 el 24 por ciento de los chicos acomodados iba a escuelas públicas; en 2006, según un informe del Centro de Estudios de Políticas Públicas, sólo el 15 por ciento. Las cifras precisan lo que ya sabemos: que los padres quieren mandar a sus hijos al privado porque –mejores o peores– por lo menos les garantizan que van a tener clases. Cosa que el Estado no consigue hacer. Así que, entre 2003 y 2006, en apenas tres años kirchneristas, 800.000 argentinitos –casi todos los que pueden– pasaron del público al privado. En la escuela sarmientina quedan los que no pueden: los más pobres.

El fracaso de la educación pública es el efecto más espectacular del derrumbe del Estado argentino. Solía ser su estandarte: la forma más eficiente de producir esa relativa integración social que nos constituyó como país, en esas aulas donde, bajo los delantales blancos, las clases sociales se mezclaban por un rato y se formaban con las mismas consignas, las posibilidades brevemente emparejadas. La educación pública servía para equilibrar, para integrar, para “redistribuir” –y para producir un país más educado, con mejores posibilidades en todos los terrenos. Ahora parece como si no importara. Y, de hecho, no les importa a los que manejan el Estado: hace mucho que mandan a sus chicos a colegios privados. Es una característica de muchos estados actuales –sus dirigentes no se incluyen en ellos, no usan sus escuelas y hospitales, no le pagan impuestos, no respetan sus leyes–y es curiosa: ¿quién se imagina al gerente de la cocacola pidiéndose una pepsi?

Así que tengo una propuesta populista para encarar la cuestión educativa. Es una ley que habría que votar cuanto antes: “Queridos gobernantes, no todo pueden ser alegrías, ganancias extraordinarias, honores merecidos, gratitud popular. Los cargos deben tener alguna carga. Y ésta será modesta pero inflexible: se ordena, so pena de prisión y pedorreta pública, que todos los funcionarios del Estado –de un nivel equis para arriba– manden a sus hijos y nietos, sin excepción, a la escuela estatal más cercana”. Es posible que, entonces, la educación pública mejore seriamente. Así estamos, en la lucha de clases."


Antes que nada una aclaración imprescindible. La utilización demagógica de términos de la ciencia marxista no es un pecado, pero sí habla de la poca seriedad de quien las utiliza (en este caso el mediático Caparrós). Se trata de guitarreo porteño. Algo así como que yo me ponga a explicar el teorema de Tales y para ello utilice solo las palabras más “reconocidas”, o explique qué fue lo que Pitágoras dijo de los triángulos rectángulos hablando de catetos y no de hipotenusas. Aunque pensándolo bien es aún peor pues el marxismo es una ciencia que pretende transformar el mundo radicalmente cosa que ni por asomo intenta el autor de la nota ni ningún cenador lulista del Brasil.

Pero vayamos al tema en cuestión. ¿Pública? ¿Qué quiere decir que una institución es pública? ¿Qué es gratuita? ¿Qué el ingreso es irrestricto?

Pues no. Que una institución es pública o no lo definen los intereses que defiende. ¿La policía y la Gendarmería son fuerzas públicas? ¿Y el banco central? ¿La escuela y la Corte Suprema? ¡¡¡¡De ninguna manera estas instituciones defienden los intereses de las mayorías (verdadero público)!!!!. No lo hacen por su carácter de clase, por su innegable rol perpetuador de los privilegios, porque son creaciones del estado moderno, resultado de un proceso histórico ajeno a las voluntades y los “matices”. Pero si cayéramos en la postura de hacer la vista gorda (tan usual entre los “revolucionarios nacionalistas” rioplatenses) y recociéramos cierto carácter público en alguna institución estatal burguesa, en determinado momento de su desarrollo, también tendríamos que decir que No Es Publica La Escuela (ni ninguna institución del sistema). Se trata de la etapa actual del capitalismo. Se equivoca rotundamente Caparrós cuando dice que el Estado argentino se derrumbó. Lo que hizo fue mutar a favor de una fracción de los monopolios. Metamorfosis que sostienen y profundizan todos los gobiernos argentinos (con la profesional ayuda del PJ, ahora que ha muerto el P. militar). Hoy todas las instituciones del estado (ministerios, represión, partidos de derecha e izquierda, escuelas, sindicatos) están en manos de los monopolios. Esto es irreversible dentro de los márgenes del sistema. Solo una revolución social podría cambiarlo.

De todas maneras el tema que nos compete es la escuela. Allí las políticas monopólicas hallaron una extensa base social para apoderarse de la institución: se trata del claustro. Fueron y son los docentes la principal arma de los monopolios para alejar a las mayorías de una formación digna.

El sindicalismo docente (con su infaltable ley de la piñata) durante décadas ha venido trabajando a la par de los gobiernos de turno para desplazar a las mayoría del mundo letrado, de la posibilidad del lenguaje escrito y el cálculo. La mentira recurrente que afirmaba que el neoliberalismo “venía a destruir la escuela pública” sembró confusión y desvió fuerzas a la hora de defender la escuela del pueblo. Jamás el capitalismo podría prescindir de la educación de las masas. Quien conoce la génesis de la escuela sabrá de qué hablo. Mientras exista la producción industrial será necesaria la escuela. Por ella pasan todos. El dueño de la fábrica, el ingeniero, el técnico, el operario, el portero, el mendigo, el delincuente. Lejos de destruirla la relanzó. Con un nuevo formato. Acorde a sus necesidades productivas (lo mismo hace el gobierno actual y hará el siguiente). Una escuela para cada etapa de la producción de mercancías, una escuela para cada tipo de trabajo.

Le escuela estatal (así debe llamarse a la famosa escuela pública) trabaja para los monopolios. Los encargados de llevar adelante estas políticas son los cuadros medios y bajos del funcionariado estatal: preceptores, maestros, profesores y directivos (en actividad, de licencia o comisión de “servicio”- cualquier similitud de este último término con las fuerzas de la Ley es pura causalidad-). No he conocido ni una sola escuela estatal en la que los intereses de los niños estuviese por encima de los de los adultos. El tiempo, el espacio y el control se hacen en función de lo que los adultos necesitan. Y en esto el claustro es más papista que el papa. Quienes hayan leído mis escritos acerca del racismo, la violencia institucional, el atraso ideológico y humano de los docentes conoce lo que señalo.

La disputa escuela “pública”- privada ya está resuelta por el pueblo. Todos los que pueden mandan sus hijos a la privada, pues en la “pública” la cosa está planteada en términos privados. Allí el claustro se ha apoderado de la institución llevando adelante un proceso doblemente perverso y doloroso para las familias: por un lado la propuesta de formación está muy lejos de las aspiraciones populares y de los requerimientos de la gran industria y por el otro, el trato hacia jóvenes y niños es brutal, deshumanizado y burócrata hasta el hartazgo. Binomio cruel que se sustentan mutuamente: formación pobre-maltrato.

De todas maneras las familias que se ven obligadas a llevar a sus hijos a las “no aranceladas” dan lucha por conseguir mejoras. Este es un rasgo distintivo de nuestro pueblo. No se trata, como señalan la bravucona burocracia sindical docente (copada y piola) de la defensa da la “escuela pública” sino de defensa de la dignidad.

En cuanto a las privadas no estatales todo está más claro. Son negocios y en el mejor de los caso se trata de centro de formación de dirigentes para la opresión.

Mi experiencia con la escuela estatal data desde salita de tres. Primaria, secundaria y terciaria. A los 19 años comencé a trabajar de docente. Hoy continúo, contra mi voluntad, atado a esta institución. El sueldo que recibo es difícilmente reemplazable para un inútil como yo, por una parte. Por otro lado soy papá y mis crías están cautivas de una violenta obligación de escolarización. De no ser así ni loco las enviaría ni a la privada ni a la estatal. Ellas van a escuela privado no estatal porque mi nena más grande fue brutalmente torturada y expulsada de una escuela privada estatal (recuerdo que el supervisor de DE 11 se hizo negar las 10 veces que lo llamé para resolver el tema. Es el mismo hijo de puta que hoy junta dinero para una solicitada contra Macri).

Le escuela estatal no es ni gratuita ni de ingreso irrestricto. Los que tienen niños saben lo que cuesta mandarlos a cumplir con el cautiverio educativo. Tampoco es de ingreso libre. A ciertas escuelas y grados los negros no pueden ir (entre otras discriminalidades y barbaridades).

Hoy la escuela cumple con su principal función en la formación de hombres y mujeres para la industria (ahí anida su carácter de clases y la lucha se expresa en cada aula, en cada gesto de un niño o de un funcionario). Agarrados como verdaderos parásitos van subidos al carro de la asistencia forzosa las mafias sindicales de las ventas de cursos, carreras y trampolines a la cámara de diputados; las editoriales; las contratistas que mantienen la infraestructura y los utensilios arcaicos para las cartuchera y una enorme cantidad de funcionarios públicos que de o ser por esta institución no sabríamos qué carajo hacer para subsistir.


marzo 30, 2009

Se llevaron a Luis


Al comienzo de la película "Brazil" una mosca cae sobre el carretel de agujas de una impresora que enumera los apellidos de las futuras víctimas de la represión estatal. Es así que el "distinto" que iba a ser detenido por las tropas de la burocracia no será atrapado esta vez. La mosca caída cambia una letra del apellido que se imprimía. Un "inocente" será secuestrado en su lugar, desaparecerá.

Hoy se llevaron a Luís. No ocurrió en una película, ni en Brasil. Pasó en la escuela de Mataderos. Se fue porque no logramos detener a la burocracia, racista, miope y brutal, eficaz.

Luis nació en el bello Alto Perú. Por razones que él desconoce sus padres cambiaron la vida en las montañas por los talleres textiles clandestinos de Buenos Aires. Luís anda todo el día sucio: su ropa, sus uñas, su pelo. Luís repitió primer grado, también segundo. Por ser negro, por estar sucio, por ser repetidor fue puesto en segundo "B". Luís, los primeros días de clase de 2009 no habló, lloró y me reconoció al oído su tristeza por no haber podido terminar ese último ejercicio del examen que definió que, una vez más, perdiera a sus compañeros. Luis repitió porque sus maestras fueron ignorantes en lo profesional, irresponsables en lo político e insensibles en lo humano. Luís, en cuatro semanas en segundo "B", demostró estar alfabetizado, conocer para qué sirve ese conocimiento, tener completo y amplio manejo de la serie numérica, utilizar en más de un sentido la suma y la resta y sobre todo fue capaz de operar con una lógica tan (o más ) acorde a cualquier nene de su edad. Luis demostró una sensibilidad poco común. En veinte días de trabajo supo poner huevos, asumir el golpe de repetir e integrarse a un nuevo grupo con niños dos años más chicos que él.

Resulta que Luis tiene un hermano, muy parecido a él. En diciembre su mamá pidió una vacante para este hermano. Siguiendo con la nueva política de escuelas guethos de Mataderos se la negaron. Pues antes los bolivianos iban a las escuelas al sur de Alberdi. Ahora la zona de exclusión nace en la avenida Directorio. La mamá de Luis volvió a insistir en febrero. Sabedores de la imposibilidad legal de negar la vacante las “autoridades” le comunicaron que lo inscribirían pero sin beca del comedor (“Ya no quedan”, mintieron). Con tal noticia a esta señora no le quedó más remedio que anotar a su niño menor en una escuela a diez cuadras de la de su hijo mayor.

Hoy Luis llegó tarde. No traía el guardapolvo, esto me llamó la atención. Tras él venía su mamá. “Venimos a buscar sus cosas, lo cambio de escuela, me es imposible tener a los niños en escuelas distintas, no llego con los tiempos. Acá no quieren anotarme al chiquito”. Debo reconocer que la noticia me paralizó unos instantes. Hice silencio, traté de hacer memoria si tenía algún cuaderno de Luis para devolverle. Luego reaccioné. “Luis es mi compañero de trabajo, por qué se lo van a llevar”. Hablé con la mamá, le ofrecí mis datos para que los lleve como testimonio ante el supervisor de que “sí hay lugar en el comedor para el hermano de Luís”. La mujer me miró con extrañeza, quedó paralizada. Rápidamente le pedí a una colega que se quedara con los niños y me mandé como trompada hacia la vicedirección y luego a la dirección Alcé la voz, expuse argumentos sólidos, hablé de legitimidad, de legalidad, del esfuerzo de Luis, de su pasado, no les dí tiempo de reacción. “Decile a la señora que me espere” dijo en voz baja la Directora. Así fue que se reunieron en la dirección. Resultado final. No pudimos cambiar el destino de Luis. Se lo llevaron. ¿Qué hablaron allí adentro? No lo sé. “Ahora me dice que no hay vacantes en primer grado, que ya son veintiséis”, alcanzó a decirme la mamá de Luis. Yo no supe cómo reaccionar. Tuve la certeza de no querer pertenecer más a la institución escuela, apenas alcancé a contener mi ira para no ponerme a insultar e irme dando un portazo. Solo atiné a llamar a Luis, darle un abrazo y decirle “te vamos a extrañar”.

Se lo llevaron a Luis. Se lo llevó la burocracia. La tibieza de su madre para defenderlo, mi torpeza y mis miedos para dejar todo e impedirlo. Se lo llevó la implacable burocracia, atroz, obtusa e inexorable. Que nadie crea que la burocracia es una falla, un error, algo que anda mal. Una mosca en la impresora. Ese es su juego, su terreno favorito. Confusión perenne, desgaste sistemático, manejo inhumano en el guardapolvo de una directora de escuela, en la cartuchera de un comisario, en los antojos de un gerente, la lapicera de un ministro, el recetario de un psiquiatra, el llavero de un guardiacárcel.

marzo 15, 2009

Mi Patria mide cincuenta centímetros alrededor de mis pies. Soy del lugar en donde esté: Ciudadela, , Singapur, Mataderos, La Habana, La Paz, La Plata, Marruecos...
Sin embargo no puedo dejar de estar alegre de la idea que tuvo mi bisabuelo de venir de Roma para trabajar en la construcción del subte "A" . Gracias a él nací en sudamérica y puedo percibir la textura , la emoción y la historia de canciones como la que sigue. Tal vez ese sea el fuego que me ata aquí, el sueño que aquí duerme; y es por eso que yo ya no podré partir.



marzo 12, 2009

Leer y escribir, una decisión política

Este texto fue entregado a cada una de las familias de 2º B de la escuela de Mataderos
Los humanos escribimos desde hace 6000 años. Es la tarea intelectual más compleja que podemos realizar. Nuestra inteligencia funciona en base a nuestro lenguaje. Escribimos para dejar memoria, para informar, emocionar o protestar. Escribimos para nosotros, paro nuestros seres queridos, para nuestros enemigos. Los verbos Leer y Escribir no tienen una definición unívoca. La relación de los hombres y las mujeres con lo escrito no está dada de una vez por todas ni ha sido siempre igual: se fue construyendo en la historia. Leer no ha tenido ni tendrá el mismo significado en el siglo XIX y en el XXI.

Lo que hoy es capaz de hacer cualquier persona que haya terminada la escuela primarias sería impensable en el antiguo Egipto. Durante siglos los reyes, emperadores y faraones fueron los únicos autorizados para ser autores. Sin embargo no sabían escribir. Para ello estaban los escribas, que tenían prohibido “inventar” un texto y solo se limitaban a copiar lo que dictaba el Soberano. Así mismo, estos copistas no sabían leer, esa tarea era reservada para los actores. Todos estos, autores, copistas y lectores fueron por tiempos interminables una ínfima minoría de la población.

Llevó más de 5000 años de trabajo a la humanidad lograr la alfabetización universal y reunir en cada humano al autor, el copista y el lector. Si un niño de ocho años viajara a la vieja Babilonia sería considerado un semi-dios con poderes sobrenaturales por su capacidad alfabética.

Hoy, ya recorridos varios años del siglo XXI, las nuevas tecnologías nos sirven para enterrar sin honores a las viejas discusiones didácticas del siglo XIX. Ya sabemos que los copistas no son escritores, que los descifradores no leen. Ya no podemos debatir la importancia de la cursiva y/o la imprenta. Se debe aprender a escribir con dos manos sobre un teclado, punto.

La escuela tradicional propone un tipo de alfabetización mientras que la sociedad empieza a exigir otra. La democratización de la lectura y la escritura se ve acompañada de la incapacidad para hacerla efectiva. Si la escuela no alfabetiza para la vida y el trabajo ¿para qué alfabetiza?

El ejercicio pleno de la democracia es imposible mientras existan hombres y mujeres que no pasan los nivelas del mínimo deletreo y la firma. No habrá democracia real si no aumentamos el número de lectores (lectores plenos, no descifradores).

*Al respecto recomiendo la lectura de "Pasado y presente de los verbos leer y escribir" de Emilia Ferreiro.

marzo 05, 2009

Necedad, omnipotencia y reformismo guevarista

En este, este y aquel post denuncié un contundentemente aberrante caso de apeteheid en una escuela en Mataderos. En esos días llamé al INADI y no quisieron tomar mi denuncia anónima. Hablé del tema con las familias de más confianza de la escuela. Fueron a hablar con la directora y solo encontraron excusas de esas que confirman los delitos. Poco y nada pudo hacerse.
Ya en diciembre del año pasado en una entrevista con la directora intenté evitar que hicieran repetir a cinco niños del grupo de los segregados. No hubo caso. Solo logré que este año me designen maestro de segundo B.
Sí. Lo elegí. Y lo hice sabiendo que es imposible, en última instancia, cambiar el caráter represor y controlador de la escuela. Lo hice sabiendo que las pequeñas reformas no llevan a los cambios radicales y que solo transformando la base material daremos muerte al opresor.
Es así que hoy soy maestro de segundo B. El grado de los bolivianos y los argentinos negros (algunos niños que entraron en diciembre son argentinos blancos, cabe aclarar).
Elegí esto porque soy necio; porque, más de lo que me gustaría, creo que puedo con todo y porque si un compañero, un vecino o cualquier tipo o mina de mi pueblo necesita una mano yo me ofrezco. Aún si suena asistencialista, o más bien reformista. Pensándolo bien, me gustaría llamarlo, desde ahora, reformismo guevarista (léase humanismo)

febrero 20, 2009

La escuela del pueblo o de los monopolios

Con el reinicio del trabajo en las escuelas y con la vuelta de las clases se reabre el enfrentamiento entre el pueblo que exige la educación digna y los gobiernos provinciales y nacional que continúan siguiendo al pie de la letra las instrucciones de los monopolios sobre educación. Los sindicatos ya lanzan su táctica desmovilizadora. Los trabajadores y el pueblo saben cómo enfrentar las políticas del gobierno de los monopolios.

El papel de los gremios docentes
Como ocurre siempre para esta época, las decenas de gremios docentes empiezan a allanar el campo para aplicar la misma táctica que el resto de los sindicatos: desmovilizar lo más que se pueda. Preocupados por sus negocios con las ventas de cursos y con acomodarse en puestos en los ministerios o en alguna lista de diputados venden pescado podrido en todos los medios de comunicación utilizando algo tan preciado como es la educación de los hijos del pueblo como moneda de cambio y negociación.
El llamamiento a la huelga, así como lo plantean los sindicatos de maestros y profesores, solo logra el vaciamiento de las escuelas estatales, la ruptura de la unidad con el resto de los trabajadores y sus familias y la desmovilización. A la ya negativa situación de vaciar las aulas a las que asisten los hijos de los trabajadores se suma el aislamiento que produce la falta de contacto con las familias (también trabajadores) y la ruptura de las redes de solidaridad y circulación de la información que se producen alrededor de las escuelas donde la autoconvocatoria y la unidad son la forma de actuar ya instaladas.

La respuesta de las masas: movilización, autoconvocatoria y unidad
La escuela es un espacio privilegiado para el encuentro, la discusión política y la lucha. Las reuniones de padres, los encuentros a la entrada y la salida, las clases son los momentos de intercambio de pareceres y organización. Permanentemente surgen la crítica política, la organización solidaria para lograr sobrevivir al caos y la brutalidad del capitalismo y para luchar. Allí nos enteramos qué pasa en las fábricas de la zona, conocemos a quién necesita una mano, armamos una red de ayuda, nos organizamos para ir a reclamar por lo que nos corresponde. Todo esto conjuntamente con el trabajo en el aula donde, si lo planteamos con espíritu democrático, podemos lograr un trabajo político de vital importancia.
Si la escuela cierra y los docentes no se acercan los vecinos y los trabajadores se seguirán viendo y enfrentando con sus propias fuerzas las políticas de los monopolios. Sin embargo la lucha por una escuela digna quedará fragmentada, aislada y recortada en los problemas de los docentes por un lado y los reclamos del resto pueblo por otro pues se verá rota la unidad.

La escuela abierta
La medida de fuerza que se decida tomar en las distintas zonas debe tener en cuenta el hecho no romper todo lo que comentamos en el punto anterior. Durante 2008 esto fue entendido por muchísimo docentes en todo el país que aportaron creatividad a las jornadas de protesta. Escuelas abiertas con padres, alumnos y trabajadores de la educación discutiendo política, radios abiertas en las plazas cercanas, festivales dentro de las escuelas, asambleas con alumnos y padres, cortes de calles y rutas por donde circulan las ganancias de los monopolios.
De la misma manera es imprescindible sumar al reclamo a todos los trabajadores de la escuela. Los compañeros de limpieza, mantenimiento, cocina, etc. son parte indisoluble del trabajo educativo. En la mayoría de los casos sus salarios son los peores del sistema educativo. El reclamo debe ser conjunto. Hay que romper con el antagonismo docente-no docente que impone la burguesía.
Algo similar ocurre con los docentes de las escuelas privadas. Allí las condiciones de trabajo para los asalariados son tan malas como en las estatales pero con el agravante de la impunidad de las patronal para despedir y rebajar sueldos.
Los reclamos por una escuela digna para el pueblo debe abarcar tanto el inmediato aumento de sueldo del %35 para todos los trabajadores de la educación como así también los reclamos que el pueblo que asiste a las escuelas reconozca como justos: infraestructura, calidad didáctica, alimentos, materiales…
La autoconvocatoria es el mejor antídoto contra la trampa del aislamiento. La práctica nos demuestra con creces que al gobierno de los monopolios se la tuerce el brazo con unidad y movilización.

diciembre 17, 2008

¿Qué es la literatura?

Terry Eagleton, crítico literario y catedrático de la Universidad de Manchester revisa, en “Introducción: ¿qué es la literatura?”; de su libro “Una introducción a la teoría literaria”, cuatro definiciones de literatura. Las tres primeras son revisadas críticamente por el autor para llegar, a modo de conclusión, a la cuarta definición de literatura.
Decido compartir con ustedes una síntesis del capítulo pues (el texto original, obvio) se trata de un irremplazable análisis teórico realizado desde el materialismo histórico.

A. Literatura como obra de la imaginación en el sentido de ficción (algo que no es real) y de creación.
Desde esta perspectiva la literatura es obra de la “imaginación” en el sentido de ficción, de escribir algo que no es literalmente real. Para el autor esta diferenciación entre “hecho” y “ficción” o entre lo “histórico” y lo “artístico” se muestra dudosa si se analiza la historia de la literatura. Por ejemplo en Inglaterra a fines del siglo XVI y principios del XVII la palabra novela se empleaba tanto para denotar sucesos reales como ficticios. Tampoco esta diferenciación es aplicable, sostiene, para las antiguas agras islámicas.
Además la “literatura” incluye muchos escritos “objetivos” y excluye muchos de carácter novelísticos
Por otro lado el crítico se pregunta si son considerados literatura los escritos productos de la imaginación “¿La historia, la filosofía y las Ciencias Naturales. carecen de carácter creador y de imaginación?”

B. Formalistas rusos. La Literatura no en base a su carácter novelístico o de imaginario sino en su empleo característico de la lengua. Una forma de escribir. Se violenta organizadamente (sistemáticamente) el lenguaje ordinario” Jakobso

Al analizar las ideas de lo formalistas rusos Eagleton explica que este grupo de “críticos militantes y polémicos”, “con espíritu científico práctico enfocaron la atención a la realidad material del texto literario. Según ellos la crítica debían separar arte y misterio y ocuparse de la forma en que los textos literarios realmente funcionan.”.
Para los formalistas la literatura era una organización especial del lenguaje, con leyes propias específicas, estructuras y recursos que debían estudiarse en si mismos. Sostenían que la literatura transforma e intensifica el lenguaje ordinario alejándolo sistemáticamente de la forma en que se habla cotidianamente. Lo literario era una “función de las relaciones diferenciales entre dos formas de expresión” (lo cotidiano vs. los recursos formales) y no una propiedad inmutable.
El funcionamiento de los recursos que le permitían a la literatura lograr el efecto enajenante o desfamiliarizante sobre el lenguaje “normal” podía analizarse como el funcionamiento de una máquina.
El resultado del funcionamiento de los recursos de la literatura muestra una paradoja, pensaban: “Un conjunto más o menos arbitrario de “recursos” deforman el lenguaje ordinario alienándolo pero a la vez proporcionan una posesión más completa del mismo.”
Consideraban a la literatura como una especie de violencia lingüística sobre el lenguaje ordinario.
Terry Eagleton critica esta definición y lo justifica explicando que es “no pasa de ser una ilusión creer que existe un solo lenguaje “normal”, “…cualquier lenguaje real consiste en gamas muy complejas del discurso, las cuales se diferencian según la clase social, la región, el sexo, la categoría”. “Estos factores no pueden unificarse en una comunidad lingüística homogénea”. “El hecho de que el lenguaje empleado en una obra parezca `alienante` o `enajenante` no garantiza que en todo tiempo y lugar haya poseído esas características”.
Por otra parte el autor del apunte explica que si se define a lo literario como aquellos textos que tengan un uso especial del lenguaje (Sintaxis, metro, ritmo, sonidos, etc. que intensifican, condensan, retorisan, comprimen, extienden e invierten el lenguaje ordinario) hay que considerar el hecho de que aparecen estos recursos en textos que no son considerados literatura y que “no hay recurso literario “que no se emplee continuamente en el lenguaje diario”
Es el contexto el que determina el carácter literario. El lenguaje carece de calidad o propiedades que permitan distinguirlo si una expresión se trata de literatura o de un comentario realizado en un bar, por ejemplo.
Por lo tanto, teniendo en cuenta esto último cualquier texto puede adquirir o perder su carácter de “raro“ o “ajeno”. Es suficiente que cambie de contexto, de clase social, de tiempo, etc.” Arrancado de su contexto cualquier enunciado de índole pragmática podría transformarse en literatura y viceversa.

C. La literatura es un discurso no pragmático.
“Cuando el poeta nos dice que su amor es cual rosa encarnada, sabemos, precisamente porque recurrió a la métrica para expresarse, que no hemos de preguntarnos si realmente estuvo enamorado de de alguien que por extrañas razones, le pareció que tenía semejanzas con un a rosa. El poeta simplemente ha expresado algo referente a las mujeres y al amor en términos generales”.
Con este ejemplo Terry Eagleton analiza críticamente la visión que sostiene que son literatura los discursos no pragmáticos. Aquellos que carecen de un fin práctico inmediato y que por el contrario se refieren a una situación de carácter general y que, a veces, para no dejar duda utiliza un lenguaje peculiar. Es decir, a diferencia de la definición de literario de los formalistas que hacían pie en la forma material de la literatura, aquí se habla de lo literario cuando la forma trata de manera general y no pragmática el tema.
Para el crítico inglés esta definición de literatura encierra problemas. Principalmente para aquellos textos considerados literatura y que “el valor –verdad y la pertinencia práctica de lo que se dice se considera importante”. Pone como ejemplo muy claro de esta situación la obra de George Orwel y lo que él pensaría “al enterarse de que sus ensayos se leerían como si los temas que discute fueran menos importantes que la forma en que los discute”.

D. Literatura es la forma en que se decide leer algo y no algo que está en la naturaleza de lo escrito.
Por último el autor de este apunte deduce que aún tomando el tratamiento no pragmático del discurso como definición de literatura no se puede definir a esta de forma “objetiva”.
Es a la forma en que alguien decide leer lo que define la literatura y no al que esté en la naturaleza de lo escrito
Un escrito puede comenzar como historia o filosofía y, posteriormente, ser clasificado como literatura o viceversa. Algunos textos nacen como literatura y a otros se les impone ese carácter. “En este sentido puede considerarse la literatura no tanto como una cualidad o conjunto de cualidades inherentes que quedan de manifiesto en cierto tipos de obras, sino como las diferentes formas en que la gente se relaciona con lo escrito”. “No hay nada que constituya la esencia misma de la literatura”
Literatura es un término funcional y no ontológico. Es una definición hueca. Son los juicios de valor los que lo rellenan y estos, a su vez, están compuestos de lo que se considera “bien escrito” (“una forma de escribir altamente estimada”)
Por lo tanto las definiciones de literatura son acepciones históricamente específicas pues el concepto de valor es transitorio. Se lo asignan algunas personas en circunstancias especificas “basándose en determinados criterios y a la luz de criterios preestablecidos”. La valoración de las obras sufre una inestabilidad producto de la evaluación que en cada época se haga de ella. Las sociedades reescriben todas las obras literarias que leen. Las obras experimentan cambios al llegar a nuevos grupos humanos
Una obra literaria es un enunciado y como tal está formado por una estructura de valores que constituyen su ideología “…no hay posibilidad de formular una declaración totalmente desinteresada” Y la gente aprecia las obras literarias a partir de lo que suponen que es la literatura, lo que dan por hecho cuando se acercan a un poema, etc. Es decir sus hábitos de percepción y evaluación
En síntesis, “…la literatura no existe en el mismo sentido en puede decirse que existen los insectos.” sino que se constituye a través de los juicios de valor que son históricamente variables y que se relacionan estrechamente con las ideologías sociales. Dichos valores no solo no se refieren exclusivamente “al gusto personal sino también a los que dan por hecho ciertos grupos sociales y mediante lo cual tienen poder sobre otros y lo conservan”.

diciembre 06, 2008

Negación de la negación

Aturdido, agobiado y golpeado por la disputa diaria contra el pasado que no perdona mi amor por el porvenir, llegué un día y negué, sin mayores razones, a este blog. Las tareas eran y son muchas. El día que le puse fin fue terrible. Algunas cosas se han aclarado, la tregua solo anuncia nuevos enfrentamientos. Sin embargo encuentro un hueco. Encuentro un tiempo y vuelvo.
Hoy, con razones, niego la negación de El Verdugo en el Umbral. Que renace, inmerso en las leyes de la dialéctica. Opuestos de contrarios, saltos cualitativos y negaciones de las negaciones.

Reiniciarlo no hubiera sido posible sin los comentarios de Severian, Nacho, Lautreamount, La Tana, Relato del presente, Otras Primeveras, Fede, y un anónimo oportuno. Fui construyendo lo nuevo con las palabras de ellos. En especial las de Nacho en su comentario en el post anterior.

Desde hoy este espacio, definitivamente real, toma como modo de funcionamiento lo que denomino Política Nacho. Para explicarla nada mejor que citarlo textual: "mi política (para sus blogs) es ésta: no declaro que se terminó, sino que lo dejo hibernando. Cuando puedo volver a escribir, porque las exigencias aflojan y vuelven a permitírmelo, vuelvo, simplemente."

noviembre 16, 2008

This is the end, my only friend...

Hasta acá llegó este blog.

Diversas tareas me impiden concentrarme en la escritura y en la lectura de los comenarios. No me es posible continuar poniendo atención aquí mientras no resuelva otras cuestiones. (El narrador da un paso al costado. El autor tiene asuntos que atender).
Es imprescindible que atienda otros asuntos.
Lamento no poder estar a la altura de las circunstancias y pido disculpas a los lectores habituales (pocos, pero los hay).Así mismo tengo que reconocer que me fue muy grato construirlo todo este tiempo.Tal vez vuelva a la blogósfera con otro narrador, en el algún tiempo.
El Verdugo en el Umbral


noviembre 01, 2008

Cárceles o escuelas (¿?)

Juegos Verdugos

Los participantes deberán indicar si los ejemplos siguientes hacen referencia a cárceles o escuelas señalando con una letra “c” o “e” respectivamente y según corresponda.
Aclaración: como me gustan los desafíos y para sumarle un grado de dificultad utilizaré los términos “beneficiarios“ en lugar de alumnos y convictos, y “autoridades” para reemplazar docentes y guardiacárceles que harían más que evidentes las respuestas.*


a) Las autoridades gritan y amenazan a los beneficiarios cuando sienten que corren peligro el orden y las buenas costumbres. ____

b) En las entradas de los edificios flamea la bandera Patria. ____

c) A veces dejan entrar a los familiares de los beneficiarios. ____

d) Los beneficiarios están obligados a asistir con guardapolvo blanco. ____

e) Cuando los beneficiarios cumplen con el tiempo estipulado salen siendo mejores ciudadanos. ____

f) Se escucha a los beneficiarios en sus necesidades. ____

g) En la mayoría de los casos los beneficiarios están en edificios deteriorados y poco aptos para sus fines. ____

h) El número de beneficiarios en cada institución excede por lejos el ideal. ____

j) Las autoridades son profesionales bien formados para su labor. ____

k) Continuamente se ponen más rejas y candados ____

l) En ocasiones los beneficiarios se escapan. ____

m) Hay recreos en patios. ____

n) Los beneficiarios cometieron delitos y habitan en pabellones. ____

ñ) La máxima autoridad tiene el grado de Director___

o) La comida que se sirve en los comedores puede calificarse de basura. ____

p) En la sala de reunión de las autoridades circulan gran variedad de vendedores ambulantes y diversos tipo de mercancía.____

q) Cuando un beneficiario comete una falta es disciplinado con técnicas de aislamiento y suspensión de beneficios.____

r) Cuando sancionan, las autoridades, están convencidas de que es por el bien de los beneficiarios.___

s) Los beneficiarios suelen recibir como sanción aislamiento y/o trabajo extra.___

t) Fuera del trabajo las autoridades son correctos ciudadanos, fervientes patriotas y abnegados cristianos. ____





* Fuente: "Plan para la educación, la seguridad y la propiedad", UNESCO 2001

septiembre 19, 2008

¡¡¡Basta de huelgas docentes!!!


En todas las medidas de fuerza tomadas por los gremios docentes, sea cual fuese el reclamo principal, siempre aparece “colado” en carteles y pancartas el retórico caballito de batalla que reza “En defensa de la escuela pública”. No es objetivo de este artículo discutir “lo público” o “no público” de las instituciones estatales, cosa que ya hemos hablado aquí con anterioridad y que a escrito, con inmejorable claridad política, Mariano Fernández Enguita. Lo que sí me propongo es desenmascarar la trampa de los sindicatos docentes que en tren de sus disputas mafioso-burocrática llaman a la huelga generando acciones de carácter antipopular y de una gran injusticia, sin contar el importante afluente que representan a la confusión y contaminación política.

La función de la escuela

Desde la perspectiva que intenta desentrañar el carácter social de la educación en la sociedad industrial podemos afirmar que las claves, el gran armazón de control y disciplina vertical que posee la escuela en su función vital en la sociedad capitalista son las rutinas y las didácticas.
Si la TV, el cine, Internet, la radio y demás instrumentos de difusión masiva de propaganda han demostrado ser imponentes en su eficacia a la hora de divulgar contenidos e ideas, ¿por qué siguen existiendo las escuelas que son tan costosas y burocráticas? Pues porque allí se aprenden cosas irreemplazables para sus planes. A saber: con las rutinas se aprende a respetar a las autoridades impuestas por el poder, aunque estas sean ineptas e ineficientes; a idolatrar símbolos y personajes extraños; a controlar el cuerpo en fusión de espacios reducidos y de los intereses de terceros; a hacer silencio para escuchar a los dueños del saber; a someterse, respondiendo eficazmente, a largas jornadas de producción. Con relación a la didáctica se aprende a que el saber es un algo acumulable siempre dentro de límites estancos; a que el lenguaje es patrimonio de eruditos que lo producen, a aceptar pasivamente y resignar pacíficamente la imposición de un modo de lenguaje prefabricado y la pérdida de la riqueza constructiva del lenguaje; a que la historia está hecha por grandes hombres, con dotes metafísicas, siempre occidentales, violentos e “liustrados”; a que la matemática es solo realizable por los “buenos para eso” y que el resto debe acceder solo a sus partes más formales; a que el arte es exclusivo para los que nacieron con el “don”; a que el poder en manos de los funcionarios llegó allí de manera natural y para quedarse; que el trabajo no es placentero y que el juego nada tienen que ver con la producción; que las emociones no deben interrumpir la tarea; etc.
Al igual que las demás instituciones del estado burgués la escuela cumple con su función. Así se suma a la cárcel, al manicomio, al hospital, a la gendarmería, a la policía, a la corte suprema, al gabinete de ministros. Todos apuntando sus popas hacia el norte de las ganancias de los monopolios.
Sin embargo quisiera señalar una diferencia entre las instituciones estatales; distinción que actúan como una grieta. Se trata de la vocación. Hay ciertos trabajos que exigen un plus. Todos los que se inician en esas tareas lo saben: los médicos, los enfermeros, los bomberos, los socorristas, los docentes, etc. De entrada, estos trabajadores (sean asalariados o no) saben que tendrán que dar, aún sin recibir nada a cambio.
De todas maneras yo tengo, ahora, luego de venir procesándolo durante años, una visión más política de la vocación. Parto de la conciencia de saber que mi pueblo está en guerra con su enemigo de clase. Desde esa concepción voy a trabajar todos los días. La escuela como trinchera. Trabajo en el barrio en el que nací, con niños de mi misma clase, con familias de laburantes como la mía. Es decir, voy a mi lugar de lucha, con mi gente. Mi compromiso con las masas está en otra esfera que la relación laboral. Si mañana, imaginemos, bombardearan Bs. As. y el estado no pagase los sueldos por largos meses, yo iría a la escuela todos los días. Para seguir peleando. Y porque es el lugar donde voy a poder sobrevivir.
Por lo tanto, la única manera que tengo de protestar es con la gente a la que pertenezco. Si voy a protestar será en la escuela, en mi barrio

El plusvalor

Hace poco un lector escribió con gran claridad lo siguiente en un comentario: “no es lo mismo una huelga en una institución de educación pública que en una fábrica, donde los intereses del patrón se ven afectados más directamente”. Luego agregaba que algunos maestros le contraargumentaron que “en cualquier huelga el primer afectado es el hombre común”. Es claro que lo único en que piensan los maestros huelguistas es en sus privilegios. Es típico de su clase media mediocre. El proletariado en una huelga sufre, sin dudas. Pero no más que cuando trabaja. En todo caso se trata de adelantar los tiempos de la muerte. Si trabajás te matan. Sino también. El burgués puede sobrevivir más tiempo, no es novedad. El proletariado no tiene nada que perder, los maestros sí. Están en, ese aspecto, como los artesanos, un poco más cerca del patrón que del asalariado
Definitivamente la huelga es la gran herramienta de lucha sindical y política de la clase obrera. Por su valor estratégico. Golpea donde duele: las ganancias. Ese es el único idioma que entiende la burguesía. Ahora bien, pregunto, ¿qué se produce en una escuela? Conocimiento. ¿Cómo se produce? Socialmente, al igual que en la industria. ¿Y quién se apropia de ese saber? Pues hay apropiación individual y social. Cada uno es dueño de su saber y a su vez del saber social.
Por lo tanto, si hacemos una huelga en las instituciones educativas estatales estamos frenando la producción de, al menos, un tipo de conocimiento. No el más importante saber, ni siquiera un saber vital para los alumnos, pero si irrepetible. Porque la familia, la vida política, los amigos, la TV y los libros enseñan pero otras cosas y, sobre todo, de otra manera. Hay un punto de partida para ciertos conocimientos que solo se accede en instituciones del estilo de la escuela moderna. No estoy diciendo que esos conocimientos son en su totalidad, ni siquiera en su mayoría, buenos, liberadores o saludables (según reza la bravuconeada docente) para quienes los adquieren. Justamente en la primer parte de este texto señalé el carácter represivo de la didáctica y la disciplina..
Dialécticamente, allí donde la escuela es fuerte en acciones antiparticipativas y discriminatorias, allí es más débil. Existe inmensidad de maneras de esquivar, al menos en ocasiones, la función para la que la escuela capitalista fue creada. Desde ya que no es posible cambiar su carácter final. Nada de lo que se pueda sumar a la causa de las mayorías tiene un peso definitorio. Pero si se puede conspirar, construir poder popular, integrar políticamente, democratizar el acceso al conocimiento, equilibrar la balanza a favor de la diversidad y poner freno, en varios puntos, a la avaricia de los monopolios. Además es posible realizar una experiencia y un anticipo del trato que se va a recibir en la sociedad.
Por lo tanto no es lo mismo ir que no ir. Así que los que se autodenominan defensores de la escuela pública tendrán que hacerse cargo de esa contradicción. Si la defienden, por qué no la usan. Si es tan buena como para llevarla como consigna por qué no la ejercitan. Son los mismos que no aceptan el carácter nocivo del sistema disciplinario de las escuelas. Los mismos que, por el bendito espíritu de cuerpo, hacen la vista gorda frente a los maltratos a los niños y jóvenes y a la paupérrima formación del claustro en las escuelas populares y la mafia del sistema de puntajes.

Entonces, ¿quién se ve perjudicado al frenar la producción? Los hijos de los ricos (futuros dirigentes de la industria, la guerra y la política) tendrán clases los días de paro. Los hijos del pueblo rebotarán por la calle, sus familias se complicarán la existencia buscando un lugar para dejarlos mientras van a trabajar y los maestros… sabe díos que harán los días de paro.
Un argumento muy común entre los burócratas y cínicos es el siguiente: "yo, al hacer paro estoy enseñando a luchar". Este argumento ya no se lo puede discutir desde la política porque directamente ofende la inteligencia. Es como esos que dice que la radio fomenta la imaginación más que la tele pues tenés que imaginar lo que escuchas. Cómo será de importante una radio apagada entonces… Habría que imaginar voz e imagen.

También habría que diferenciar que no es lo mismo una huelga en la UBA (incluso dentro de las distintas carreras hay diferencias) que en las escuelas del Gran Buenos Aires o en el sur de la capital. Se trata de los intereses de los monopolios.
En general cada uno muere en la misma clase social en la que nació (salvo revolución socialista mediante o “milagros” de tipo H. Ford). La escuela no genera ascenso social. Ese es un mito de la generación del 80, al igual que el indio malo e ignorante, el progreso de la industria, los beneficios de los empréstitos, el enemigo chileno, etc. En este contexto a los monopolios y a su estado solo le interesas que no se corte la producción de conocimiento en aquellos lugares vinculados directamente a la producción. Es decir, sería intolerable para el capital financiero una huelga prolongada de docentes en Agronomía, veterinaria, ingeniería, en la UTN, en las escuelas medias que forman técnicos, en la Ramón Falcón. Mientras, en relación directamente opuesta, le importa muy poco lo que suceda en las primarias de Ciudad Oculta, Soldati, Fuerte Apache, Piedrabuena, etc. Mientras funcionen los comedores ( no sea cosa que vuelvan los saqueos) y las escuelas abran de vez en cuando para calmar al lumpenaje, todo bien...

Los sindicatos de los monopolios

Vivimos en una etapa del desarrollo del capitalismo en donde todas las instituciones están sometidas a los designios de los monopolios. Los sindicatos son un engranaje fundamental en la maquinaria de la explotación y opresión al pueblo. Esto no tiene retorno. Es y será así. Nuevas organizaciones, desde la autoconvocatoria, irán reemplazando a los gremios traidores. Los sindicatos docentes no están ajenos a esto ni mucho menos. Es más están a la vanguardia de la entrega y la corrupción. Se han trasformado en organizaciones delictivas de ventas de cursos truchos y turismo tilingo.
En lo que se llama (y no por casualidad eligieron este término darwinista) carrera docentes los maestros y profesores acceden a cargos y ascenso mediante un sistema de puntajes que se obtienen pro cursos, carreras, publicaciones, etc. En su momento, con la vuelta de la democracia, este método significo una avance y resultó de enorme fuerza progresista frente al sistema “a dedo” de la dictadura. Pero hoy el mercado se ha apoderado de la estructuras y se ha abierto una guerra entre las gremios-mafias por ver quién vende más y quién accede a los cargos. En el año 2006 el sindicato SEDEBA facturó $1.000.000 en cursos. En 2008 esta banda ganó las elecciones de la nefasta Junta de Clasificaciones. Es decir, ellos inventan los cursos, ellos deciden cuanto puntaje da, ellos lo cobran. Todos los gremios están en esto. TODOS. Incluso, los delegados honestos, que los hay, no hacen más que servir de base social de estas mafias.
Por todo lo anterior y por años de sufrir patotas, aparateo, discriminación y burocracia no me sumo a medidas sindicales.
Y grito
¡¡¡Basta de paros docentes!!!






julio 27, 2008

Trabajo maestro

En más de una década que trabajo como maestro estoy en condiciones de sacar alguna conclusión: la principal traba para desarrollar un trabajo conciente, científico, popular, significativo y creativo en la escuela no fueron, ni la falta de presupuesto, ni la pobreza de los alumnos, ni los planes de estudio de los gobiernos, ni la falta de infraestructura; sino lisa y llanamente los docentes.

La ciudad de Buenos Aires cuenta con una curricula que posee una importante fuerza progresista. Aunque me cueste reconocerlo posee una democrática visión del niño como sujeto de derecho y una minuciosa descripción (basada en años de investigación) del perfil Socio-constructivita del proceso de enseñanza-aprendizaje. A esto se suma la enorme cantidad de material didáctico enviado a las escuelas en los últimos quince años.
Pues bien, todo esta fuerza positiva ha tenido una enorme resistencia entre el claustro que se ha dedicado a sabotear toda iniciativa que fuera dirigida a lograr la circulación del poder y el saber dentro de las escuelas.

En mi caso he recibido una oposición brutal de parte de gran parte de los colegas a raíz de mi acuerdo con las teorías de Piaget, Vigotsky y Ferreiro. El chusmerío originado en sala de maestros donde nacen versiones que me “endemonian”, el ataque a las carteleras con producciones de los niños, el desinterés y el desmerecimiento ante actividades trascendentes como la creación de una editorial de niños, la destrucción de material didáctico, la indiferencia, las amenazas, la camarilla conspirativa, entre otras miserias son parte del arsenal con que me atacan a diario.

¿De dónde nace esta actividad reaccionaria por parte de los docente? ¿En qué se basa? ¿Cómo es posible que los trabajadores representen una fuerza mucho más negativa que la del Estado? ¿Se trata de casos de maldad o estupidez humana?

La respuesta no es sencilla, pero podríamos acercarnos algo. Primeramente se trata de la extracción de clase de la mayoría de los docentes. Clase media mediocre, que nunca le dio el cuero para la universidad ni para los negocios. Es decir, ni plata para ser Burgueses, ni cerebro para estudiar. Entonces no queda otra que ser policía, milico, enfermero o maestro.
Por otro lado, aunque en la misma línea de lo anterior, está el carácter de clase ineludible de la escuela, su función social. La escuela, con los maestros como pieza fundamental, forman para la producción capitalista. A cada niño una educación en función del lugar que va a ocupar en la producción. A la escuela van todos los que luego irán a la fábrica: el dueño, el ingeniero, el técnico, el obrero, el ordenanza, el cartonero que vive de los desperdicios de la producción

Pienso esto y se aclara algo la cuestión. No hay contradicción entre una ley de educación progresista y un claustro medieval. Se trata de las dos caras de la moneda. Buena teoría y material para todas las escuelas. Los maestros se encargarán de discriminar quien lo usa y quién no , parece rezar la estructura educativa. Para los niños burgueses problemas matemáticos, para los pobres cuentas. Para la zona norte de la ciudad. bibliotecas y producción de literatura; para el sur, copia de las producciones de otros (también hay bibliotecas pero los maestros no van ellos ni llevan a los niños). Para los que ocuparán altos cargos en gobiernos y empresas, planificación del área socio-afectiva; para los negros, libre albedrío y que se arreglen a las piñas. Maestros que son funcionales porque encajan a la perfección, como ladrillos in The Wall, en los planes de los gobiernos de los monopolios.

Un perfecto engranaje de burocracia (en donde los gremios juegan un papel vital) asegura que el pasado esté enquistado en las escuelas, que los cambios nada cambien en los barrios populares. El Estado mantiene en sus puestos a los dinosaurios pues le son ultra funcionales en la tarea de contener a las masas adormeciéndolas.
Allí trabajo yo. A los codazos con estas piezas de museo. Peleando en desventaja. Recibiendo duros golpes que me dan ganas de largar... Luego viene el reconocimiento de las familias de lo niños, el trabajo en el barrio con la editorial que fundamos, la palabra de aliento de mi familia y los compañeros y pienso en seguir.

Ayer rebotaba por mi casa, maquinando estas cosas y me vino a la mente una canción de Silvio Rodríguez. La escribo aquí. Creo que viene al caso.

Nunca he creído que alguien me odia (o Mi asesino es el pasado)

Silvio Rodríguez (1972)

Nunca he creído que alguien me odia
aunque me hayan querido matar.
Tras mis asesinos se esconde otra fuerza
que sí es mi enemiga mortal.

Todos los tipos de muerte hacen cola
ante mi puerta esperando su hora.
El instrumento es quien cambia de rostro,
pero yo sé que hay un único odio.

Sé que todas las palabras
con que le canto a la vida
vienen con muerte también.
Sé que el pasado me odia
y que no va a perdonarme
mi amor con el porvenir.

Por eso manda verdugos
con todos los uniformes.
Mi asesino es el pasado,
aunque con mano de hombre.

Siempre que un hombre le pega a otro hombre
no es al cuerpo al que le quiere dar:
en ese puño va el odio a una idea
que lo agrede, que lo hace cambiar.

Cuando lo quieto se siente movido
todo cambia de sentido.
Y en la medida en que todo acelera
sigue cambiando la esfera.

Siempre tendré un enemigo
con el semblante arrugado
y más cansado que yo.
El que al largo de su sombra
quiera cortar la medida
de cada revolución.

Y ya se dijo que es más grande,
que el más grande de nosotros.

Y ya se dijo que se hace
para otros.


julio 14, 2008

en "El verdugo en el umbral" de Andrés Rivera, confieso que he leído

Le dije a Reedson que cada hombre en paro recibía dos pesos por día del fondo de huelga.¿Por qué él no?
Buena pregunta, me contestó. Su risa no era alegre.
¿No estás en huelga, vos?, le pregunté, y le clavé un cuchillo de vinagre.
Soy el secretario del Sindicato, no un banquero al borde de la quiebra. Entendé. Entendé eso por lo menos…
Miré al hombre que me pedía que lo entendiera, al que comió cerdo en la puerta de una sinagoga, y que, secretario del sindicato, no tocaría un peso del fondo de huelga, así vos y yo nos quedáramos sin pan y sin zapatos. Esa vez lo entendí. Y lo miré.

junio 30, 2008

Salvador

Una réplica de las gafas rotas del presidente Salvador Allende fue instalada
el jueves 26 de junio de 2008 frente al palacio de gobierno de La Moneda en Santiago de Chile
(Imagen y epígrafe extraídos de La Jiribilla)

Dentro de las fuerzas políticas que se desarrollan en el capitalismo podemos hallar de todo. Desde las fuerzas más reaccionarias y oscurantistas cercanas al medioevo hasta las fuerzas acomodaticias sin ideas propias y por supuesto las progresistas.
Independientemente de la cuestión de fondo de si es necesario cambio radical o paulatino de la sociedad, quisiera traer hasta aquí un nombre que por su acción revolucionaria y compromiso se ha ganado el respeto universal: Salvador Allende.
Su figura cobra hoy un sentido desenmascarador. El compromiso, la valentía y la ética con que ejerció su gobierno deja al desnudo a todo el arco de la política parlamentarista burguesa.

En especial a los que hoy, bastardeando la palabra socialismo y fabricando caretas con términos progresistas son fieles administradores de los monopolios.
La represiva Bachelet, el lamebotas Tabaré, el genial administrador Lula y los mercachifles K (solo por nombrar a los más arrastrados) representan la contratara de Salvador.

El cubano Pedro de la Hoz escribe sobre Allende, con gran acierto, en La Jiribilla "El forma parte del acervo cultural que recoge una generación nacida tras el retorno de los militares a los cuarteles y la instauración de una democracia de tintes neoliberales. Él acompaña a los estudiantes que se rebelan contra los recortes financieros a los programas de enseñanza, a los obreros que exigen mejores condiciones de vida, a las mujeres que reivindican respeto, a los mismos soldados –conocí a varios- que se avergüenzan de las práctica de horror de sus antecesores..."

Esta es la gran verdad que se intenta ocultar. Una nueva generación está asomando. Un nuevo proletariado, una juventud con un profundo espíritu rebelde que descree totalmente de los políticos de estas democracias y que en sus luchas actuales han hecho renacer al Compañero Allende