marzo 30, 2009

Se llevaron a Luis


Al comienzo de la película "Brazil" una mosca cae sobre el carretel de agujas de una impresora que enumera los apellidos de las futuras víctimas de la represión estatal. Es así que el "distinto" que iba a ser detenido por las tropas de la burocracia no será atrapado esta vez. La mosca caída cambia una letra del apellido que se imprimía. Un "inocente" será secuestrado en su lugar, desaparecerá.

Hoy se llevaron a Luís. No ocurrió en una película, ni en Brasil. Pasó en la escuela de Mataderos. Se fue porque no logramos detener a la burocracia, racista, miope y brutal, eficaz.

Luis nació en el bello Alto Perú. Por razones que él desconoce sus padres cambiaron la vida en las montañas por los talleres textiles clandestinos de Buenos Aires. Luís anda todo el día sucio: su ropa, sus uñas, su pelo. Luís repitió primer grado, también segundo. Por ser negro, por estar sucio, por ser repetidor fue puesto en segundo "B". Luís, los primeros días de clase de 2009 no habló, lloró y me reconoció al oído su tristeza por no haber podido terminar ese último ejercicio del examen que definió que, una vez más, perdiera a sus compañeros. Luis repitió porque sus maestras fueron ignorantes en lo profesional, irresponsables en lo político e insensibles en lo humano. Luís, en cuatro semanas en segundo "B", demostró estar alfabetizado, conocer para qué sirve ese conocimiento, tener completo y amplio manejo de la serie numérica, utilizar en más de un sentido la suma y la resta y sobre todo fue capaz de operar con una lógica tan (o más ) acorde a cualquier nene de su edad. Luis demostró una sensibilidad poco común. En veinte días de trabajo supo poner huevos, asumir el golpe de repetir e integrarse a un nuevo grupo con niños dos años más chicos que él.

Resulta que Luis tiene un hermano, muy parecido a él. En diciembre su mamá pidió una vacante para este hermano. Siguiendo con la nueva política de escuelas guethos de Mataderos se la negaron. Pues antes los bolivianos iban a las escuelas al sur de Alberdi. Ahora la zona de exclusión nace en la avenida Directorio. La mamá de Luis volvió a insistir en febrero. Sabedores de la imposibilidad legal de negar la vacante las “autoridades” le comunicaron que lo inscribirían pero sin beca del comedor (“Ya no quedan”, mintieron). Con tal noticia a esta señora no le quedó más remedio que anotar a su niño menor en una escuela a diez cuadras de la de su hijo mayor.

Hoy Luis llegó tarde. No traía el guardapolvo, esto me llamó la atención. Tras él venía su mamá. “Venimos a buscar sus cosas, lo cambio de escuela, me es imposible tener a los niños en escuelas distintas, no llego con los tiempos. Acá no quieren anotarme al chiquito”. Debo reconocer que la noticia me paralizó unos instantes. Hice silencio, traté de hacer memoria si tenía algún cuaderno de Luis para devolverle. Luego reaccioné. “Luis es mi compañero de trabajo, por qué se lo van a llevar”. Hablé con la mamá, le ofrecí mis datos para que los lleve como testimonio ante el supervisor de que “sí hay lugar en el comedor para el hermano de Luís”. La mujer me miró con extrañeza, quedó paralizada. Rápidamente le pedí a una colega que se quedara con los niños y me mandé como trompada hacia la vicedirección y luego a la dirección Alcé la voz, expuse argumentos sólidos, hablé de legitimidad, de legalidad, del esfuerzo de Luis, de su pasado, no les dí tiempo de reacción. “Decile a la señora que me espere” dijo en voz baja la Directora. Así fue que se reunieron en la dirección. Resultado final. No pudimos cambiar el destino de Luis. Se lo llevaron. ¿Qué hablaron allí adentro? No lo sé. “Ahora me dice que no hay vacantes en primer grado, que ya son veintiséis”, alcanzó a decirme la mamá de Luis. Yo no supe cómo reaccionar. Tuve la certeza de no querer pertenecer más a la institución escuela, apenas alcancé a contener mi ira para no ponerme a insultar e irme dando un portazo. Solo atiné a llamar a Luis, darle un abrazo y decirle “te vamos a extrañar”.

Se lo llevaron a Luis. Se lo llevó la burocracia. La tibieza de su madre para defenderlo, mi torpeza y mis miedos para dejar todo e impedirlo. Se lo llevó la implacable burocracia, atroz, obtusa e inexorable. Que nadie crea que la burocracia es una falla, un error, algo que anda mal. Una mosca en la impresora. Ese es su juego, su terreno favorito. Confusión perenne, desgaste sistemático, manejo inhumano en el guardapolvo de una directora de escuela, en la cartuchera de un comisario, en los antojos de un gerente, la lapicera de un ministro, el recetario de un psiquiatra, el llavero de un guardiacárcel.

34 comentarios:

Mariano Feuer dijo...

Mañanas como estas me hacen añorar amar con las visceras lo que hago, como lo amas vos.
Yo te banco, Ale.

Federico dijo...

Sinceramente llegue ayer a las 23:45 de la facu a casa y mientras esperaba que se hagan los ravioles fui hasta la PC, vi que tenia un mail tuyo, que me direcciono directamente al blog.
Lei el articulo, senti mucha bronca, dolor, impotencia. Hoy, acabo de llegar al laburo, y lo vuelvo a leer, no me queda mas que darte mi apoyo como lo hace Mariano, decirte que te banco, que mas alla de que la burocracia ganó, vos ganas teniendo esa vision critica de lo que ocurre, sintiendo lo que sentis por Luis y por los que aun todavia no han sido "chupados" por la burocracia.
Por tu hidalguia!

El Verdugo en el Umbral dijo...

Mariano y Federico no se conocen. No tienen ni idea lo precidos que son. Físicamente y en varios puntos de sus personalidades.
Son los primeros que llegan a comentar acá. Se los agradezco. Sé que me bancan, como yo a Uds. De hecho forman parte de esa media docenas de tipos que no me considera un indeseable (¿será porque en algún punto viven o viviron sutuaciones como las que llenan mis horas?).
A vos Mariano te conozco hace tanto que no me acuerdo si yo existía antes de ser tu amigo (lamento profundamente los años sin contacto).
Fede: celebro que Martín haya construído ese puente que nos conectó. Gracias poe tus palabras!!

La escuela es para todos dijo...

Nada justifica tan brutal y repudiable accionar. Seguramente al igual que Mariano y Federico me invadió una profunda tristeza, la tristeza de saber que Luis va a morir mil veces más como murió ayer.

Bele dijo...

La única vez que hablamos te dije que no solía dejar comentarios en los blogs porque sentía que mis palabras sobraban. No sobran en éste caso, pero tampoco faltan. Sino más bien caen en la incertidumbre justa del no saber cuales son las que debieran caber, en reflejo de lo que se siente al leerte. Tu pasión apasiona, porque en tus letras todo cobra un sentido. En ese sinfín que es el sinsentido de la vida, la pasión sostiene, y vos sostenés desde allí. No hay batalla que podamos ganar, pero sí podemos tender más hacia nuestro favor el nudo de la soga que está en juego. Inmenso sos. Éstas son mis palabras. Gracias. Un gran saludo.

Severian dijo...

Parece joda. Termino de escribir mi post y me pongo a leer blogs amigos ¡y me encuentro un post sobre el mismo tema e ilustrado con la misma película!... Estoy tan impresionado por la coincidencia que aún no lo terminé de leer.

Severian dijo...

Ya terminé de leer... Que hijos de puta.

Paula dijo...

Ese colegio no deja de indignar eh...
Verdugo, alguien dijo que el sistema se cambia desde adentro.
Confío en que le sacará brillo al 2ºB, y porqué no, ajusticiar lo sucedido.
Mis condolencias a las atrocidades que están cometiendo y un saludo para usted.

El Verdugo en el Umbral dijo...

La Escuela para Todos:Sí. A Luis le esperan mil muertes como estas. Solo la liberación social podrá salvarlo. Desde la escuela podremos salvar a uno de mil que matamos.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Bele: se agradecen la palabras. La pasíon corre a la par con el odio de clase. Batallas por ganar quedan miles. Habrá una definitiva. Más temprano que tarde.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Severian: que hayamos escrito un post con el mismo tema e ilustrado con la misma metáfora no es de ninguna manera casualidad. Vivimos en un país brutal, con un gobierno que es una catástrofe para nuestro pueblo. Vos y yo lo percibimos y actuamos en consecuencia. La dictadura, que vive en la burocracia la explotación y la impunidad, no nos da respiro. Siempre tendremos un enemigo con el semblante arrugado y más cansado que nosotros. El pasado no nos perdona nuestro amor con el porvenir.

Anónimo dijo...

Ay,ay,ay, Contrario de la Misma Idea... antes que nada me solidarizo con usted y con Luis. Qué decir ante tanta miseria humana, porque voy a disentir con usted en cuanto a la burocracia ya que no creo que sea ese el problema sino la miseria. (aunque sabe muy bien lo que pienso de la institución escolar)
¿Se solucionará el problema cambiando los directores? ¿a caso habrá que pelearla desde afuera creando escuelas antiautoritarias? ¿ a caso habrá que quedarse y no dejarle nuestro lugar a algún miserable?, juro que no lo sé...
Mientras tanto sigo en mi puesto, puteo, me indigno en la sala de maestros, leo Barcelona, miro fútbol, de vez en cuando me río, armo talleres de poesía con los villeros, con los paraguas, con los bolitas, con los que a muchos no quieren siquiera acariciarles la cabeza, y no por esto soy un héroe, pero sí por esto soy docente.

Salud!!!

Todos Gronchos dijo...

Impactante la historia y cómo la narró.

Saludos!

PD: Le clavé un link a ella en mi humilde blog peronista.

charlyelsuburbano dijo...

Muy triste todo.

El Señor F. dijo...

¡Que hijos de puta!


Despues de leer este artículo, y el de Severian, me estan entrando ganas de iniciar una campaña:

haga patria, mate un burócrata.

saludos.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Anónimo Ácrata: Bienvenido otra vez. Coincidimos en el carácter de clase de la escuela y en su función social como instrumento de contención-control. También vamos juntos en la duda de !quçe hacer". Sabemos que la escuela, como la forma en que se trabaja no cambiará hasta que no asome la revolución social.
En cuanto a lo de la miseria...mmmm. no estoy de acuerdo. ¿Acaso se trata de una cuestión metafísica en los espíritus de gentes malas? Pues no. Es la base material, la disputa de clases lo que expulsó a Luis. Ahora, si lo que quiere decirme es que algunos sujetos son recalcitrantemente hijos de puta por demás, ahí acuerdo. Es un fenómeno raro y difícil de combatir. El fascismo tiene a sus mejores cuadros diseminados por doquier sin siquiera esforzarse. Pero eso forma parte de la dinámica de la producción de mercancías. No es filosofía, sino economía.

Saludos

El Verdugo en el Umbral dijo...

Groncho: Gracias por pasar. Gracias por el link, gracias por hacer el blog más lúcido de la blogósfera.

Saludos

Sicoborg dijo...

No dejo de imaginarme la cara de Luís, sin conocerlo, me imagino sus ojos, su mirada de no entender porque, saber que ya, de tan chiquito, lo excluyan de tener una oportunidad por no haber nacido en el lugar indicado, por tener el color de piel no aprobado por el mandamás de turno y por ser inocente para poder defenderse... no dejo de imaginármelo...

DHA dijo...

Llegue hasta aqui desde el blog de Mr. Groncho...la verdad que como negrito criado en el conurbano tu historia me hizo recordar a aquellos que apenas tenian algo para comer y eran tildados de "familia repetidora", en dos meses de clases ya se sospechaba que no pasaban.
Aguante!

Clandestino esperando la última ola dijo...

Así es como vienen imponiendo un modelo de hambre y exclusión. Lo más triste es que muchos siguen haciéndolo por inercia.

Natalia, la capricorniana alegre dijo...

Estoy estudiando el profesorado de inglés. Con esto de trabajar me está costando mucho. Pero cada vez que me entero de cosas como las que contaste, me dan más ganas de seguir. Es la única forma de meter una cuña en un sistema repugnante. Desde el profesorado mismo.
Yo se que no voy a cambiar el sistema, pero si logro que alguien como Luis aprenda a hablar inglés va a tener más posibilidades de hacer algo por sí mismo. Esa es mi ilusión.

Saludos y gracias

Subversivo-inoperante. dijo...

En algun post del año pasado pusiste algo de la gente que termina siendo maestro o policia porque no le da la cabeza y la voluntad para otras cosas, ahi los tenes, negandole cosas a los pibes.
Hay un tema muy arraigado aca con la discriminacion y esas gentes que terminan en cargos como vicedirectora o comisario, son bastante permeables a eso.
muy buen post, sirve para que concientizar y recordar en los momentos de "hacer la facil" y cortar el hilo por lo mas fino.

Fabiana dijo...

Increíble pero real.
Me vengo de lo del Groncho porque me dió curiosidad y me encuentro con algo que me deja casi sin palabras..
En realidad, tengo palabras, pero no son aptas para un blog en el que no tengo confianza. Ante todo el respeto.
Te digo que te apoyo al ciento por ciento. Si hubiera más gente como vos, que piensen y sientan como vos muchas cosas no serían como son..
Solo puedo agregar que hay pseudo directoras que llevan adelante colegios para adultos que son tan insensibles como la que hablás vos.
O sea: da igual la edad de la víctima de esta burocracia de.., pero lo peor son los niños, nuestro futuro..

Si de algo sirve.
Te banco.
Un abrazo.

Lils dijo...

Vengo siguiendo el vínculo de Todosgronchos. Pido perdón si suena mal, pero a Luis no se la llevó la burocracia, se lo sacó de encima una hija de puta con cargo de directora.
Me parece que hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre. En una misma escuela, en una misma oficina, en una misma institución, puede haber una hija de puta como directora y un ser humano como vos. Entonces el problema no es la burocracia, son los hijos de puta que se filtran en los puestos jerárquicos.
Beso

FERNANDO LUIS dijo...

Che hindeceable, te afano ezto y lo póstio, ademá te mando un abraso fuerte

Anónimo dijo...

Burocracia = maldad. Fui a buscar a un muchacho del barrio a la salida de la carcel de Eseiza, lo rescatamos por que lo llevaron por negro y no saber defenderse. Salió a las 22 hrs. sin un peso y sin conocer Buenos Aires, con un papel que decia que se tenía que presentar en Rosario (Sta.Fé) 10 de la mañana del dia siguiente. Vivimos en un pueblo a 400 km. de Eseiza. Si no se presentaba perdía la libertad condicional y se comia 1año, por lo menos. Te imaginas un pibe de un barrio del interior en la carcel un año, esa si que es flor de escuela. No nos olvidemos que esta es la REALIDAD y por ahora lo que tenemos que dar es miles de estas pequeñas batallas de resistencia.lo importante NO ACOSTUMBRARNOS A LA INJUSTICIA . UN ABRAZO.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Sicoborg: imaginarse lo real confirma la superación de la realidad sobre la ficción. Imagino, yo también el día de los Luises sublevados.

DHA: el fracaso escolar tiene carácter acumulativo. Generaciones enteras repiten y son condenados a descender en su futura clasificación laboral en la industria capitalista. “Noble” tarea la de los maestros.

Clandestino esperando la última ola: inercia es complicidad. La mediocridad, la burocracia nunca son inocentes. Sin embargo 2pasará, este espejismo pasará”

Natalia: tu ilusión es posible y el inglés imprescindible. Nada de lo que hagamos en la escuela a favor de los niños cambiará de fondo la sociedad podrida en la que nos obligan a vivir. Sin embargo nos iremos preparando, conociendo, tomando impulso para el salto definitivo.

Amigo Subversivo inoperante: Gracias por las palabras y la visita. Hace rato que no venía. No deje de pasar. Saludos.


Fabiana: vengan esas palabras.... acaso hay que conocer para decir lo que se siente??? Opine sin miedo. Saludos y gracias por el apoyo.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Lils: Los términos “Hijos de Puta” y “Mala gente” pueden no significar nada o ser sinónimos de corrupto, torturador, arbitro de fútbol, burócrata, diputado, periodista... Todo depende del contexto y , sobre todo, dela teoría general con la que se ve la realidad. Desde el materialismo histórico un burócrata es un funcionario, conciente o no, que trabaja como engranaje de la maquinaria antiparticipativa que sostiene los privilegios de la clase dominante. También se lo puede llamar hijo de puta.


Fernando Luis (ex indeseable): qué gusto verlo. Lástima quse pasó de bando. Afane tranquilo. Acá no creemos en la propiedad privada. No somos como los K.

RELATO DEL PRESENTE dijo...

Por cosas como estas uno se va cansando de todo.

El Estado cada vez da más lástima. Cada vez que hablan de pensar un país para todos, quien conoce la realidad se da cuenta que es mentira y que lo único que conviene es un país para pocos, con poder sobre el resto.


Así y todo, te pido por favor que no aflojes.

Otras Primaveras dijo...

Sr. Verdugo:
Uno va construyéndose entre tristezas como esta cotidiananmente. Uno ve llegar y salir niños cada día de Escuela, pregúntandose si con suerte volverán mañana. Y en general, una y otra vez, con suerte, regresan. La docencia nos recrea con una mezcla de realidad y metaficción, pues el aula se transforma en un "como si..." y logramos sobrevivir a las peores desgracias. Es más, nos fortalecemos cada vez. Un niño menos es una tristeza que deja marcas, sobre todo porque él no tuvo opción (y no la tendrá probablemente). Verdugo: los pies firmes, la convicción y la dedicación lo marcan a Usted como hombre, docente y ser humano. Ese niño nunca olvidará la oportunidad de haberlo conocido a Usted. Y Usted marca destinos pues nadie podría ser igual antes que después de haber escuchado las cosas que tiene para decir. Luis ya lo sabe,escuchó palabras como dignidad y respeto, las transitó aunque sea por dos meses de su vida. No es poco Verdugo, me da la sensación.Tal vez Luis sea un gran hombre. Gracias por ello.

Anónimo dijo...

reconozco el estilo migré....
muy bonito.

El Umbral del Verdugo

El Verdugo en el Umbral dijo...

Ahora los cobardes se hacen llamar anónimos y se nota que les quda poco talento.
Porqué no te das una vuelta por el barrio que te explico un par de cosas

¿Acaso se trata de JC o de Marisa Gallup?

Algo Habré Dicho dijo...

Verdugo: respondo aquí y en mi blog.
Los familiares de desaparecidos que apoyan a este gobierno deshumanizado no tienen el más mínimo interés por la inseguridad (la que hablé en mi blog) y las desapariciones en la Privincia de Buenos Aires. No encuentro otra respuesta. De lo contrario, se sumarían a la lucha popular.
Lo que no comprendí es lo de CTA.


Saludos.

Paula.

Anónimo dijo...

¡Hola! Leí este artículo porque me lo recomendaste. Y bien hiciste, porque sinceramente me dejó pensando…Me cuesta mucho pensar que el mundo está plagado de hijos de puta, y que lo que pasó con Luis sea una consecuencia de ello. Más bien creo que lamentablemente todos son víctimas de una línea de pensamiento que hace a la escuela tal y como la vemos hoy. Todos están agotados y terminan por pensar sólo en sí mismos. Existe una idea tan instalada de lo que es la escuela y una resistencia al cambio tan marcada por el costumbrismo, que hasta diría (como bien decís muchas veces vos) que mientras exista la “institución educativa” como tal, eso nunca va a cambiar. El planteo de la escuela desde sus inicios es “ese” y las ideas de cambio que están hoy instauradas sólo tienden a hacer del colegio una ensalada de posturas ambiguas. Por un lado hay que evaluar, controlar y utilizar formalismos tanto como mecanismos totalmente excluyentes; y por el otro hay que incluir, atender a la diversidad. ¿Cómo es eso? Si no cumplís con esto, si no hacés aquello, te vas o repetís…pero "ojo",hay que incluir.
Eso que describiste, termina por ser una realidad diaria en las escuelas, que al no ser descripta por un cronista que llama a la reflexión como vos, nadie se detiene a mirar. Escuché tantas veces a docentes decir que un niño no debe estar en la escuela -¡Qué se vaya a otro lado! ¡Es insostenible! ¡No doy más! ¡Ahora que se fue el grado está mejor! -Y todo tipo de dichos que terminan por ser moneda corriente para todos. Pero no pienso que sean malas personas, porque desde otros lados me demuestran que no. Más bien siento que la realidad los satura tanto, al punto de terminar buscando sólo un buen pasar por el colegio ¿Cómo un docente al cual le exigen “exigir” una serie de conductas esperables va a poder hacerlo con chicos “problemáticos”? Porque al directivo le exigen “orden”, y a su vez éste lo exige a los docentes, y estos últimos terminan por hacer lo mismo con sus alumnos. Digamos que la concepción que predomina actualmente sería “incluir”, pero no tanto; desestructurar, pero “ojo” sin dejar de usar el delantal blanco y abandonar las tradiciones escolares que tanto estructuran la escuela. El docente trata de responder a esa ambigüedad ideológica, pero inconscientemente termina por aplicar los tradicionalismos tan repudiados (de la boca para afuera), porque son los únicos que le permiten subsistir en el sistema. Mientras el maestro tiene a su grupo controlado, nadie se fija en lo que hace. No hay problemas, es un buen docente, “tiene buen manejo de grupo” ¿O no es así?
En fin, mientras exista la “escuela” como tal, con la estructura edilicia que no varía mucho entre una y otra, con los roles que se desempeñan dentro y las obligaciones que a cada uno le corresponden, será imposible concebir otra realidad.

Esta es mi humilde opinión,no me castigues con la respuesta. Recordá que hay que ser tolerante, a pesar de todo...Y que más allá de las diferencias ideológicas que pueden existir, lo que vale es la buena intención del que opina con respeto, y con ánimos de aportar algo.
¡Saludos!
CLAUDIA FRESCO