marzo 15, 2009

Mi Patria mide cincuenta centímetros alrededor de mis pies. Soy del lugar en donde esté: Ciudadela, , Singapur, Mataderos, La Habana, La Paz, La Plata, Marruecos...
Sin embargo no puedo dejar de estar alegre de la idea que tuvo mi bisabuelo de venir de Roma para trabajar en la construcción del subte "A" . Gracias a él nací en sudamérica y puedo percibir la textura , la emoción y la historia de canciones como la que sigue. Tal vez ese sea el fuego que me ata aquí, el sueño que aquí duerme; y es por eso que yo ya no podré partir.



11 comentarios:

La escuela es para todos dijo...

Hermoso, una razón para empezar un lunes viendo de frente al sol.

Mariano Feuer dijo...

Esa es la palabra para la primera frase... hermosa.

Y claro, siempre nos queda ladiega y su lucha contra los aburridos mogoloides de siempre.

Sopa

Otras Primaveras dijo...

Que casualidad. Yo también tengo unos temas en la cabeza. Son más de acá, más relativos a la argenticidad, aunque, seguro, podrían ajustarse a cualquier sitio de Latinoamérica. No se si a Usted le gustarán, o por lo menos su interprete no se si le gustará, pero son de esos que impactán, y tengo alumnos de 12 años que insisten en escucharlos, lo cual no es poco.

Búsquenme donde se esconde el sol,
donde exista una canción.
Búsquenme a orillas del mar
besando la espuma y la sal.

Búsquenme, me encontrarán
en el país de la libertad.
Búsquenme, me encontrarán
en el país de la libertad,
de la libertad.

Búsquenme donde se detiene el viento
donde haya paz o no exista el tiempo,
donde el sol seca las lágrimas
de las nubes en la mañana.
O esta otra, lea y canturree, si desea:

Larga muchacho tu voz joven
como larga la luz el sol
que aunque tenga que estrellarse
contra un paredón
que aunque tenga que estrellarse
se dividirá en dos.

Suelta muchacho tus pensamientos
como anda suelto el viento
sos la esperanza y la voz que vendrá
a florecer en la nueva tierra.

Hombres de hierro que no escuchan la voz
hombres de hierro que no escuchan el grito
hombres de hierro que no escuchan el llanto.
Gente que avanza se puede matar
pero los pensamientos quedarán.

Puntas agudas ensucian el cielo
como la sangre en la tierra
dile a esos hombres que traten de usar
a cambio de las armas su cabeza.

Hombres de hierro que no escuchan la voz
hombres de hierro que no escuchan el grito
hombres de hierro que no escuchan el llanto.
Gente que avanza se puede matar
pero los pensamientos quedarán.

Así sea entonces, y vivsn las palabras para decir las cosas. O para cantarlas!!!

El Verdugo en el Umbral dijo...

La escuela es...: me alegra que le sirva este post para encarar la rutina con alegría. Ahora bien, ojo con manejar mirando al sol, suele causar accidentes.
Salutte

El Verdugo en el Umbral dijo...

Cuidado! Sopapita está aquí. Es aquel que puede estar a la vez dentro y fuera del sistema!!!
Binvenido Feuer. Totalmente de acuerdo con la descripción de Riquelme. Gracias Diego por librarnos del mayor lastre de la historia del fútbol

El Verdugo en el Umbral dijo...

Otras primaveras: otra vez por acá. Qué bueno. Está en lo cierto, la canción me encante, aunque su autor no es de mis preferidos (en realidad no me cae bien). Veo que sigue haciendo de las suyas en su trabajo. Esos niños que escuchan estas canciones no podrán borrar de sus memorias la experiencia de tener una maestra revolucionaria en 7º grado. Salud por su labor!!!

Todos Gronchos dijo...

Es cierto, pero el pasaporte hay que tenerlo al día siempre, por las dudas.

Si no hay para el pasaje, con un par de cámaras de camión nos convertimos en balseros rumbo a Uruguay.

Algo Habré Dicho dijo...

Verdudo:

lo invito a pasar por mi nuevo espacio.
Saludos

Paula

El Verdugo en el Umbral dijo...

Groncho: a Uruguay no voy ni en balsa, Que quiere que le diga. No me atrae. Pero si hay que ir, por trabajo, voy y listo.
En cuanto a los del pasaporte... Bueno eso es cosas de ricos a estas altura... Se imagina un documento internacional a nombre de El Verdugo en el Umbral?

El Verdugo en el Umbral dijo...

Bien Paula. Pasaré. Saludos.
Estemos en contacto.

Eme dijo...

Qué bueno, Café Tacuba... :)